Desde la puesta en marcha del RBAC-E94 en mayo de 2017, la ANAC ha determinado que las operaciones con drones por encima de 121 m (400 pies) y con un alcance superior a 500 metros deben realizarse con equipos que dispongan de un Certificado de Aeronavegabilidad Especial para RPA (CAER), además de ser realizadas por un piloto cualificado por la ANAC.
Sin embargo, el 99% (cifra estimada) de las operaciones realizadas en Brasil no cumplen la normativa. Y lo que es peor La mayoría de los fabricantes nacionales de drones aconsejan a sus clientes volar al margen de la ley. Incluso ofrecen consejos y sugerencias sobre cómo eludir las normas.
Pero lo que muchas empresas que compran equipos o servicios no saben es que volar al margen de la ley puede tener graves consecuencias tanto para la empresa como para el operador del dron. Entre las sanciones se encuentran multas de hasta 30.000 reales, incautación del equipo, cancelación de licencias, procesamiento penal por violar la seguridad del espacio aéreo y encarcelamiento del operador.
Hay una razón para todo esto: cuando se trata del espacio aéreo, un accidente, por simple que sea, puede costar vidas. Así que, por mucho que le induzcan a ignorar el hecho de que existe una legislación que regula el sector, piénselo. Piense en ello. Y responda a la siguiente pregunta: ¿está su operación con drones dentro de la legalidad?
XMobots
Actualmente, el único dron en Brasil autorizado por la ANAC para volar por encima de los 400 pies y con un alcance de 2 km es el Arator 5B, fabricado por XMobots. Fueron necesarios 12 meses de arduo trabajo, pruebas y más pruebas para llegar a una versión del equipo que cumpliera todos los requisitos de seguridad exigidos por la ANAC. Como resultado, pudimos ofrecer a nuestros clientes un funcionamiento 100% homologado, sin riesgos y con total respeto a los usuarios. Todo esto en un producto con un precio competitivo, financiado por Finame y la Tarjeta BNDES.
¿Vuela dentro de la legalidad? ¿Merece la pena correr el riesgo? Piense en ello.